Ayuda espiritual para solucionar nuestros problemas

Por Sr. Editor

En la búsqueda de una solución a mis planteamientos sicológicos me he visto hablando con infinidad de personas, leyendo libros, internet e incluso visitando y tomando algún tipo de ayuda espiritual para solucionar mis problemas y, quizás, abrir más mi conciencia. Inspirándome un poco en los Cinco pasos para encontrar la felicidad de Rankeado, se puede decir que el hecho de buscar afuera la solución a nuestros problemas es estar totalmente desviado del camino, si es que existe uno o, yendo más lejos, es querer simplemente no hacerse responsable de nuestra vida.

Ayuda espiritual

Fuente: desmotivaciones.es

Visto de un modo simple podemos decir que cada vez que alguien busca, por ejemplo, a su dios respectivo para que lo perdone de alguna barbaridad cometida le entrega la responsabilidad de juzgar sus acciones, sin que la persona en sí pueda plantearse si está bien o mal lo que está haciendo. Es más fácil decir ‘por culpa de dios soy así’ que admitir la verdad.

Hace un tiempo atrás asistí a una reunión budista para mejorar las enfermedades a través de la meditación y la compasión. La verdad sí entendí las enseñanzas del maestro, pero hay cosas que no me resultaron mucho, por lo que culpé al calvo que llevó a cabo la presentación por no darme todas las claves para realizar bien el método. Luego recordé que el tipo estaba enseñando algo que debía hacer yo y no que haría un ente superior por mí. Lo más probable es que todos los que asistimos, o la gran mayoría, quería una forma mágica para aprender a curar y sanar nuestros propios problemas, sin embargo nadie puede hacer eso, nadie puede enseñarte eso, sólo uno mismo tiene esa clave para lograrlo, no podemos pasar esa responsabilidad a un tercero, a nadie.

responsable de sus acciones

Fuente: desmotivaciones.es

Contrario a lo anterior, una ayuda espiritual o sicológica sí puede dar algunas pautas o encaminar un poco al caminante, pero no puede hacer más, lamentablemente si no admitimos nuestras decisiones como capaces de generar una reacción en nuestro entorno, sea buena o mala, dependiendo como se mire, no podremos nunca ser concientes y responsables de nosotros mismos.

Da lo mismo en lo que creas, pienses o no creas, al final debemos ser responsables de lo que hacemos día a día y a cada rato en nuestras vidas. Quizás, sólo quizás, de esa forma podremos ser más completos.

En Situación Grave así lo creemos.

¡Qué tengan un buen día!

Aporte reservado

*Por Sr. Editor

Hace tiempo que no había movimiento de palabras por los lejanos escondrijos de nuestras cabezas. Tiempo ha pasado ya desde que dejamos de imprimir en el ciberespacio un poco de ideas o pensamientos para compartir con quien desee leer alguna simple situación del diario vivir. Retomar líneas ha costado, sin embargo nos hemos propuesto la meta de compartir lo que sea y cuando sea, aunque sean líneas sin sentido alguno.

Todos, absolutamente todos, tienen algo que decir o compartir. Todos, absolutamente todos, saben que tienen un aporte reservado. Hay personas que ayudan con sus sonrisas, otros con su forma de ser, algunos son artistas. Existen los que hablan y aportan, los que no dicen nada y accionan engranajes que mueven aunque sea un granito de arena del mundo.

Se dice que lo bonito está en los detalles, en lo simple, en lo que no vemos. No lo aplicamos todos los días en Situación Grave, pero cuando lo hacemos nos sorprendemos gratamente de lo que nos perdemos al no estar conscientes de nuestro alrededor. A veces somos unas verdaderas máquinas, pero siempre, siempre, hay algo en nuestro interior. Sabemos que usted y nosotros podemos ser un aporte.

¡Qué tengan un buen día!

 

Wall-e

Silencio

*Por Sr. Editor

Cuando supe que las eléctricas situaciones mentales son las que moldean esta vasta vida de movimientos y engranajes me lancé a la tarea de modificar cuanta situación anómala se presentase en mi vida. Sin embargo, mis movimientos se tornaron falsos y erróneos por el sólo hecho de creer en estructuras tipo edificios u organigramas matemáticos-humanos, cuando se supone que hay un todo inexplicable que aglutina y pega con eslabones inentendibles para una observación desde este punto lejano de la vida. Por dicha razón, y pensando mientras cocinaba un par de ideas que no tenían nada que ver, llegué a la conclusión que debía alejarme y mirar desde una azotea, desnudo y sin sonidos, todo lo que acontecía allá abajo. Claramente el silencio ayudó en esta tarea, ya que por fin escuché dentro de mí lo que hace mucho tiempo, años ya, buscaba afuera: “hay sólo un paso entre el miedo y el amor”.

Si encuentro un completo universo dentro de los ojos de mi perro y todo el amor posible en el ronroneo de mi gato, ¿cómo no entender la no-estructura?

Mejor que responda el silencio.

Círculos viciosos

Por Sr. Editor

Cuando llegué a mi casa mi perro me saludó indicando que quería tener una pequeña conversación conmigo. Acaricié su cabeza mientras tomaba asiento en la puerta de entrada. Le dije que se fuera a dormir, que no pasaba nada, que sólo era una mala pasada. “Ser positivos no significa que tengas que sonreír todos los días y a cada momento, tiene que ver con la actitud”, me dijo su cara en cuanto me entregaba un papel y un lápiz. “No, ya no puedo continuar escribiendo algún tipo de consejo o situación especial, no puedo mentir diciendo que soy un aporte, no si circularmente estoy donde comencé. Créeme, cuando dimos inicio a la terapia de mostrar cada pequeño momento que podía demostrar, aunque fuese con una nimiedad, que los procesos robóticos diarios pueden ser diferentes, se buscaba simplemente limpiar un poco la cabeza y el cuerpo de la contaminación ‘normal’ que se vive todos los días, sin embargo pensé que se había finalizado el proyecto de forma correcta”.

En ese momento, al finalizar mis palabras, mi perro dio media vuelta y se fue a recostar, sin antes decirme que me mirase al espejo un rato. En la terapia siempre me dijeron que le hiciera caso a mi perro, ya que él tenía buenos consejos para analizar. Fui al baño y me paré frente a un espejo de cuerpo completo y recordé lo siguiente: “Ponerse un espejo en frente y mirarse fijamente nos puede dejar perplejos observando qué es lo que estamos haciendo mal”. Ahí, en ese preciso instante, me di cuenta de que no se debe predicar sin practicar, de que las verdaderas situaciones, las reales, si las analizamos bien, nos hacen evolucionar. Que todo ande en círculos viciosos es parte del todo, ya que la historia se vuelve a reiniciar una y otra vez sólo hasta cuando queremos. Quizás no deseamos soltar nada porque tenemos miedo, no queremos iniciar algo diferente por razones desconocidas y, cuando vemos que otros han hecho lo que habíamos ideado, nos sentimos miserables de nuestra existencia sólo por el hecho de no atrevernos.

No lo sé. Quizás volver a este punto sea parte de la limpieza que necesitaba llevar a cabo en mí y este sea el preciso momento de doblar en sentido contrario. No lo sé. Sólo tengo la certeza de que las situaciones graves no acaban sólo hasta cuando decidimos que se deben terminar. Esa decisión es personal, nadie vendrá a vivir tu vida. Mejor aprovecha el tiempo y haz lo que quieras hacer sólo cumpliendo una única condición: no hagas daño a nadie. Ninguna persona se merece pasarla mal por tus miedos.

Sé que es algo personal, pero a veces se necesita compartir lo que se piensa.

¡Qué tengan un feliz día lunes y una excelente semana!

Personas de buenas intenciones

*Por Sr. Editor

Para dar un excelente puntapié inicial a la semana, cabe destacar y homenajear de forma sincera y verdadera a todas aquellas personas que, a pesar de todo, a pesar de cualquier situación buena o mala que puedan estar pasando, siempre dejan un espacio especial y singular para los demás. Pueden guardar una palabra, un consejo, una sonrisa o algún detalle material, los que siempre tendrán las más grandes intenciones y no tienen un fin de uso egocéntrico.

Por lo general pasan desapercibidos, son desconocidos o simplemente no los tomamos en cuenta.

Estimados, lo que ustedes aportan al mundo es mucho más importante que muchas teorías y estudios científicos erróneos. Se agradece de todo corazón.

¡Qué tengan una buena semana!

La vida apesta

Por Sr. Editor

La vida no es buena, nos pisotea, nos hace daño, crea conflictos internos en nuestras cabezas, hace que nos crucemos con situaciones desagradables, nos humilla, nos hace llorar, quejarnos, pelear con los demás y con nosotros mismos, crea incertidumbre, nos hace dudar, no nos ayuda cuando lo necesitamos, nos hace sangrar, cansarnos, golpearnos en la cabeza, nos hace odiar y no mirar lo que pueda suceder a nuestro alrededor. Puede hacer que nos rodeemos de gente que no sirve para nuestro desarrollo exterior e interior y fácilmente nos puede hacer perder la esperanza de que algo mejor vendrá, dejándonos sin fuerzas para poder continuar por el camino que queremos. La vida es injusta con nosotros, por lo que tenemos argumentos suficientes para no despertar con una sonrisa y seguir adelante, todo calza perfectamente para que bajemos los brazos y dejemos de lado nuestros sueños y anhelos.

Sin embargo, es innegable que cuando encontramos nuestro verdadero camino agradecemos de todo corazón a la vida por todo lo que podamos pasar: al fin y al cabo cada suceso, cada situación, es un momento más de aprendizaje para nuestra existencia.

Nada es tan fácil ni tampoco tan difícil, depende desde el punto de vista con el que se mire.

¡Qué tengan un gran inicio de semana!

 

vida_apesta

Palabras que nos hacen bien

*Por Sr. Editor

Muchas veces hablamos sin detenernos, hablamos de todo, sin palabras y sin mirar. No paramos en todo el día y caminamos sin observar las pequeñeces de la vida. Por estos lados siempre tratamos de buscar nada más que esos diminutos momentos de la vida que pueden hacernos bien aunque sea una milésima de segundo y así, con cosas que tal vez no tengan la mayor importancia, podemos darle una vuelta o un segundo vistazo a lo que sucede como una normalidad. Y dentro de esos sucesos, también podemos encontrar conversaciones, frases o palabras que cambian nuestros estados como procesos químicos rápidos.

Quizás a muchos nos ha pasado eso de obtener palabras que se nos han quedado grabadas para siempre, consejos que vienen de la nada y que, aparentemente, no tienen mayor transcendencia en nuestro diario vivir. Ya sea el caso de una conversación amistosa camino a nuestras labores con alguna persona totalmente desconocida o algunas palabras bien intencionadas de algún amigo en una fiesta, siempre podemos obtener una mirada más allá de lo que estamos viviendo. Por ejemplo, yo nunca dejaré de recordar cuando me aconsejaron, después de una breve charla con un desconocido al cual le presté fuego para que encendiera su cigarrillo, que no pasara a llevar a nadie, que hiciera lo que yo quisiera mientras no dañara a ninguna persona.

Todos los momentos nos pueden enseñar algo, todas las palabras nos pueden dejar alguna enseñanza, a veces los más sabios consejos se albergan en quien menos lo esperemos y en quien parezca el ser menos idóneo o tal vez en personas que queremos mucho y amamos.

Por eso digo, personalmente, que cuando me dijiste ‘te amaré junto al viento’ aprendí que la vida es más bella estando con quien te escucha aunque estés sordo por la estupidez.

¡Esperamos que tengan una buena semana, los días avanzan y las buenas cosas nos siguen esperando en la vuelta de la esquina!